Elegir lo que es importante




Es más habitual de lo que parece, desde edades muy tempranas, sentirse desbordado por todas las cosas que tenemos que hacer frente cada día, en espacios de tiempo muy cortos, para llegar a lo que tenemos actualmente y mantener cierta continuidad y más probabilidad de seguir al siguiente nivel, según pasan las etapas de nuestra vida.

Esta vivencia, de sentirse desbordado y la lucha por mantener el foco en medio de tantas demandas, sientan las bases para explorar las dificultades que experimenta una persona y que en su relato diario manifiesta lo siguiente:

Intento centrarme en una cosa, aunque a veces me resulta difícil. Empiezo una cosa con la fuerte intención de acabarla, y no ir saltando de una a otra casi sin darme cuenta. 

Sin embargo, muchas veces casi inconsciente termino saltando a otro proyecto y/o tarea sin acabar lo anterior y así sucesivamente. Es precisamente aquí cuando llega el colapso. Es agotador mantener la atención solo en una cosa.

Entonces, mil cosas quieren hacerse en mi cabeza pero aquí en lo físico, a veces me siento inmutada, sin acción, distraída en cualquier cosa, casi tan ridícula como ver a una mosca pasar. Llegando a acumular así cada hora que pasa, las cosas que mi mente cree que debo hacer. Puedo pasar un buen rato y la máquina atada de mi cuerpo, densa y pesada, apenas puede darse cuenta de lo que sucede.

Un día al intentar cambiar estos hábitos, pude aprender otras formas de hacer. Intentando crear un motivo que me mantenga en esa acción. Poco a poco, mi fuerza interior traspasó la inercia de mi cuerpo, casi sin vitalidad, fuerza y  con mucho dolor.

Con el tiempo, pude recomponer paso a paso mi organismo, el cuál mi propia mente había agotado. Logré moverme y hacer las cosas con cierto orden de importancia, sin castigarme por la velocidad y los tiempos y más importante lograr acabarlas.

Hay momentos en que es relativo el tiempo. Es vivir o forzar tanto hasta morir en vida. Solo hay que llegar a entender y elegir lo que es importante y lo que es bienestar para mi o para esa persona, encontrar un equilibrio entre la velocidad de la mente y la velocidad del estado físico y emocional para sanar, seguir y mantener el bienestar físico y emocional.

Entrada anterior aquí.

Comentarios

Entradas populares