Horizonte sin barreras


Puedo reescribir la historia una y otra vez, tantas veces como lo desee. 

En cada trazo de palabra consciente abro paso a mis sentidos y puedo acercarme al lugar preciso donde todo- lo real, lo imaginado e incluso lo que creía inaccesible - forma parte de mi y de mi historia.

Al reconocerlo entiendo que también puedo modificar la línea que traza mi guión.

Puedo reescribir mi historia sin límites, porque al descubrir que provengo de otros mundos, de otras versiones antiguas de mí, sé que en el universo no hay barreras.

Y cuando lo recuerdo, el horizonte se abre camino donde el norte deja de ser sur.

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